Pese a que no tengo en demasiada estima el arte llamado contemporáneo, todo el arte fue contemporáneo a su tiempo, como la propia etimología de la palabra redunda, por los contactos anodinos que tuve con él  en la Casa-Escuela de mi aldea, donde constaté que la originalidad no está muy valorada. Pero eso para mí, que anduve de Husillos a Fromistá (1) con los bártulos a cuestas muchos años, no me sorprende. En el Medievo, los mejores copìaban, pero con más arte, deconstruían  (palabra no exclusivamente asociada a F. Adriá). Hoy en el 95% de lo que se expone siempre con gente alrededor con un look estrafalario y gente maciza de gimnasio es un completo  dejà vù. Algo que ya vimos, aunque no sepamos decir dónde. Hoy hay herramientas que permiten rastrear donde se inspiran los listillos,  por lo que nada nos sorprende. Y eso que nos encanta ser seducidos por la sorpresa.

Lo único que quiero decir, parafraseando a Duchamp, es que no por el hecho de estar en una sala de exposiciones  todo  es  arte. Evitando entrar en qué quiso decir con su "fuente". No estoy de acuerdo con el axioma democrático que afirma que allí donde haya un ser humano hay un artífice. Estos son raros, siempre lo fueron. Sorprende que en Lugo en una exposición se junten más artistas que los que menciona Vasary en sus Vitas durante el Trecento, Quattrocento y Cinquecento. Al final siempre nos quedará el Vanitas vanitatum / omnia vanitas.

 

El caso es que me informo en www.artecreha.com que se está desarrollando en Miami la quizá más importante feria de arte contemporáneo . Y claro, dado que no he perdido la curiosidad del todo, me di un garbeo por su catálogo on-line.  Y he aquí que me encuentro con esto, y sólo me queda espacio para acordarme de Magister Gregorius y su "Mirabilia Urbis Romae". Llorando emocionado. Pese a eso, me siento bien, alegre, por estar vivo. El arte vive!!.

 

La autora es Dorotea Golz, aunque podríamos pensar en un ángel.

Prometo hablar más otro día del Arte ...y Miguel Hernández.

(1) Para el que no sepa el artista románico que esculpe el capitel en la cabecera de San Martín  de Fromistá copia el tema de un sarcófago romano de época clásica, con el tema de la Orestíada, sito en la localidad de Husillos a unos pocos kilómetros...y quien eso descubrió fue Don Serafín Moralejo, y no otro.