Tariq Aziz.-
Siempre en contra de la pena de muerte, cualquier muerte, negando la legitimidad institucional al Gobierno iraquí tras el derrocamiento de Sadam, recuerdo que uno de sus últimos crímenes fue abandonar la divisa dólar en sus jugosas transaccciones petrolíferas, y el interdicto lo remarcó cen una entrevista con los yankis a la puertas de Bagdag. Hoy muestro mi disconformidad con la sentencia a morir en la horca dictada contra Tariq Aziz. Creyendo que la "liberación" resulltó más criminal que cualquier actuación pasada, de hecho es una herida que aún sangra -y sangrará- por decenios. Me surge una pregunta ¿se recuperará alguna vez?. ¿Le importa a alguien?.
Lo que hago consciente que no generará un colapso en el twitter, que no generará olas espontáneas de solidaridad en Facebook pero que para mí siempre será recordado con admiración por su nacimiento. Fue en Mosul, igual que Saladino. Además era cristiano caldeo, caldeo ....de Ur, como Abraham. Aparte que siempre me pareció un diplomático hábil y convincente.
Y voy a aportar un dato -bastante irónico a la vista de cómo se precipitaron los acontecimientos- para que conste: se le juzgó por su papel en la depuración de los partidos religiosos, llegando en su actuación, según la prensa, a conseguir la desaparición de los partidos islámicos.
EIRONEIA!! que diría Max Estrella.
Un día después, me congratulo de que alguien piense casi lo mismo: