Respecto a lo de Olot.-
Para mí, y esto es un blog de opiniones personales, no es propio nombrar, con el mismo nombre al cuidador del geriátrico de Olot que en un momento de ofuscación termina con la vida de un paciente-sufriente que al energúmeno que asesina fríamente a su joven mujer, a los dos hijos pequeños que tienen en común y los entierra a todos en cal en la bañera con la vana esperanza de deshacerse de los cuerpos del delito.
Digo y manifiesto que mi madre está enferma, es atáxica, y yo ayudo a cuidarla. No puede emitir juício de valor quien no sepa de lo que es cuidar a un ancianito. Mi madre es la generosidad personificada pero lo que tiene encima a veces la cortocircuíta. Es entonces cuando pido ayuda a todos los santos del cielo, pasando por alto que yo no me considero muy católico Pero ME HAGO al instante y mi solicitud es aceptada. Los santos me reconfortan, quizá por eso sean santos.
NO aprobé las oposiciones, pero no me disgusté mucho; así podía estar cerca de ella. No me casé en el momento, no tuve hijos en el momento .... pero mejor; así puedo estar cerca de ella. Hace ya algún tiempo que la atención a nuestra madre es objetivo prioritario.
Pero considero que no se ajusta a la palabra asesino a la actuación del cuidador de Olot....Por la misma regla de tres que a la Admon no la tildamos de asesina, por dejación de funciones, cuando en una parroquia cerca de Lugo, con el bonito nombre de Birbigueira un hijo cuidaba como podía a su madre dependiente. Supongo que la Asistenta Social los tendría visitado y escrito en el uinforme: se arreglan. Pero un día el hijo murió, la mujer sólo oyó silencio durante días, postrada en su cama, hasta que al final murió, hambrienta y en soledad. Al final alguién los encontró medio descompuestos. ¿Son co-rresponsables los hijos que se quitan el embrollo que se les presenta y meten a sus progenitores en una residencia?. Se descubrió hace poco, que en Atapuerca, hace 400000 años a los que no podían saltar, no podían cazar ... les costaba andar, y los simios que éramos entonces les proporcionaban comida y calor. Era para estar orgulloso de pertenecer a esta especie.
Mi madre fue unos años a un Centro de Día. Al final la quitamos: teníamos un día sí y otro también cristos con los que la venían a recoger a las ocho de la mañana, ..a unos viejecitos..en el invierno, pero era una hora que la administración consideraba oportuna, ¡¡desperta, ferro!!. Teníamos cristos por la disciplina cuartelera, por la dilgencia que teníamos que estar en el portal, por tenerla dispuesta. A ella, a la que nunca hubo que esperar!. Ni a un paquete se le trata tan mal. Pero termino, pues todo lo concerniente a la Ley de Dependencia merecería más sesudas glosas...y siento que la ira me gana. Me obnubila.
Pero para mí, tildar de asesino -y menos de asesino múltiple- al chico de Olot es un ejercicio de hipocresía ... aunque reconozco que obró mal.