Obras ¿para mejorar? en el parque.-
Por fín van a tirar el Mirador Rosalía. Era hora!. Jo, aún recuerdo cuando de niños descendíamos acrobáticamente, dando vueltas, por uno de los tubos de hierro que unían el techo al suelo. Para lo cual utilizábamos de apoyo un trozo de muro.
También recuerdo sin esfuerzo cuando nos llevaba el señor Vidal al cole con sus hijos y siempre nos invitaba, a todos, a desayunar. Desayunar fuera era algo a lo que no nos habían acostumbrado nuestros padres...pero el señor Vidal era un gran empresario, y una buena persona. Tenía de aquellas un Austin Victoria.
Recuerdo que también en él trabajara Sara, mujer de Augusto en la cocina. Hacía unos calamares riquísimos. Sara terminó sus días en el siquiátrico de Castro.
Recuerdo que camino de los servicios había un expositor-tentador con chocolatinas Toblerone. ¡Qué verguenza pasé cuando el encargado nos pilló en los prolegómeos del hurto!. Por poco no nos declararon delincuentes...y aún no teníamos 10 años. El caso es que sigo reconociendo al señor en cuestión por la calle ...tras casi 40 años.
Hasta recuerdo que en el año 81, antes de someterme al exámen del carnet de conducir, tomé allí la preceptiva copa de cognac.. Me colocó un poco, pero aprobé.
Cuento estas cosas para que quede constancia de su obsolescencia y que me parece muy bien que la administración haga obras, que aunque ahora nos extrañen, con el tiempo se dotarán de sentido.
Quiero llamar la atención sobre una pijada que me gustaría consideraran.
Era el único Mirador que había en Lugo. Era mirador-cafetería y no al revés. Era una arquitectura abierta, integrada en el paisaje. Algo con xeito.
Algo que era discreto, por lo que levantaba suspicacias entre los ediles para los cuales:
Era una cosa vieja y había que tirarla ad fundamentis -las cosas dichas con reminiscencias de púlpito suenan más mayestáticas- como muestra de superación de un pasad@ franquista.
Pero la remodelación del parque ya hace tiempo que la iniciaron. Poco importa que mi amigo arqueólogo Paco Hervés me confiara que en las piscinas del complejo termal que hubo en tiempos de los romanos, aparecieran cantidad de fragmentos de aras dedicadas a diversos dioses. Especulaba él con la posibilidad que la vista desde el parque del Miño majestuoso indujera la piedad. La gente de antes era lo que tenía. No sabían más!. Se quedaban embobaos mirando los meandros de una corriente fluvial.
La vista desde la pérgola sigue siendo acojonante:
Es una vista panorámica, de estas que nos hacen sentir pájaros.
Pero los que pergeñaron el Arde Lucus no tienen un ánimo débil. Ellos divagan sobre lo que fue Roma SA, la primera sociedad del espectáculo de la que hay noticias. El caso es que las divagaciones con el tiempo se hacen afirmaciones, y ellos se las creen.
Y así tenemos el Nuevo Lugo. Tras unas complicadas negociaciones, todos los grupos políticos se pusieron de acuerdo en erigir un monumento que terminará, como el Gaiás, dotándose de significado.
Y para esto tiran el Mirador.........Viva el progreso!!!. Sin palabras.
