La idea de la inmortalidad en los gallegos.-
El título quiere evocar el título del imprescindible libro "La idea de la inmortalidad en la escultura funeraria gallega" del ínclito autor D Manuel Nuñez, Catedrático de Historia del Arte en Compostela. El hombre que veía misê en scene por todas partes en la arquitectura visigótica, cargando sus elementos estructurales de connotaciones místicas. Algo así como un Sicardo, que fue liturgista y obispo de Cremona a finales del S XII, en plan cutre. Los Historiadores del Arte se ven ellos, y no maestros de obras, diseñando, ejecutando. Y pienso que generalmente quitan bastante los pies del plato. Pero ya nos hemos acostumbrado. Algo que creo se puede declarar es que los canteiros no interpretaban mucho. A ellos les molaba poner eso de "Fulanito me fecit". Insisto, facer cousas. Por esto les pagaban.
Libro que debo tener por algún sitio dedicado de su puño y letra a mí, Francisco Javier López Cabarcos que asistí a su magisterio el último año de carrera. Antes de seguir, que mi amiga Noé no sienta despecho. Y lo digo tanto por ella como por el novio que está super cachas. No, lo que es miedo no le tengo. Es respeto.
Lástima que hubiera habido un malentendido entre nosotros (Núñez e ío) que voy a recordar para que el lector se haga su propia composición de lugar.
Corría el ano 86-87. A principio de curso el profesor de Arte Altomedieval, nos aclaró que la calificación con que nos evaluaría al final del semestre no dependería en exclusiva del exámen escrito. Esto sonó en nuestros ingenuos oídos como agua de Mayo, como un bíblico maná. ¡Quié enrollao!. El nombre de aquel outsider era Núñez y no valoramos a primera vista correctamente su aspecto que era un tanto relamido. Aparte lucía unas gafas de actor porno, si bien es cierto que esto lo supimos después. Cada uno se pagaba la carrera como podía. Pero yuxtapuesta esta característica con las características de tanto la arquitectura Visigótica, como incluso la Mozárabe, le daba un toque de personaje que, sentado en una cátedra rodeado con mandorla mística y con ajustados slips K Klein, marcando. Lo de entrecruzar las piernas es propio, como el gesto de la enumeratio dispositio. Era un hortera. O tal vez un incomprendido como Agatha Ruíz. Lo dicho: un outsider marginado que atraía la curiositas de las chicas Cómo las pone el morbo!. Y me jode porque yo no tengo ningún morbo.
Se nos diría el tema aquellos días de los dos seminarios a realizar durante el semestre en los cuales discutiríamos, se suponía racionalmente, unos con otros en plan Universidad coránica, que son lo más parecido que hay que nos recuerdea a la enseñanza "a lo clásico". También puede recordar a los programas de la tele en plan Saber y Ganar (lo digo por si para alguno Universidad Coránica es vinculable a Al-Queda, lo digo para quitarle hierro).
El primero giraría en torno al arte Visigótico. El segundo recuerdo nítidamente que versó sobre el arte asturiano. Cuando llegó el turno de asaltar el primero yo estaba excítadísimo. Rebosaba datos, todos en torno al año 580, narración de la conversión de Clovis o Clodoveo realizada por Gregorio de Tours, un escritor de best selers del momento que encima era obispo. Pero en mi cabeza había un lógico cambalache mental por no haberle hecho caso a aquel ministro de Carlos III que desaconsejaba el aprender latín a los rústicos, cual era mi caso. Era algo que él recomendaba por su bien.
Para evitar que el lector caiga en un cenagal conceptual solo voy a decir una cosa. De aquellas mantenía con autoridad, el tema de de dónde la quitaba es un misterio para mí. Mantenía, ya me dirán de donde lo extraje, que Isidoro de Sevilla (que creo es santo) autor de las famosísimas Etimologías tenía un conocimiento limitado del latín, podía haber cometido fallos. Y esto me lo había corroborado una amiga que hacía clásicas, en la que basaba mi autorictas.
Fallos por otra parte normales cuando Roma se veía desde el siglo VI, al cual Roma llegó ya como idea. Lo importante es que se truncaba toda continuidad con lo clásico. Lo intentó el susodicho, pero fracasó. Ante los iluminados de su tiempo no. Ni ante tanta eminencia eclesial a la que obviamente interesaba aquel discurso.
Yo hablaba hasta tropezar. Rebatía y argumentaba. Fue un momento feliz en mi vida. Había tenido un destacadísimo papel en los dos seminarios. El sobresaliente estaba asegurado. Salieron las notas y ví que me pusiera un notable. Pensé; es un error e ipso facto subí las escaleras que llevaban al departamento. Yo hablaba y él ponía caras. Al final pontificó :
-Tiene ud razón Cabarcos. No lo pude (¿¿???) poner explícitamente en la papeleta, pero ud y yo sabemos que es un sobresliente. ¿Ud y yo?. Estaba estupefacto. Entonces él haciendose la gata melosa -o Gattamelatta- cogió el libro con el que escomenzaba y me escribió una emotiva dedicatoria, alabando mi ingenio. Por mi parte desde aquel momento arrastro la pena de no haberlo defenestado, teniendo en cuenta que estabamos en el tercero por lo que el ostiazo estaba asegurado. ¡Un happening!.
Pero retomando lo del principio y enlazando propiamente con lo que quiero comentar, aunque cueste creerlo, sin ampulosidades barrocas. No todo lo relacionado con la muerte son estudios realizados sobre el túmulo funerario de Fernán Perez de Andrade "O Bó".
Hoy, y les pido licencia, hay puntos de vista alternativos. No en vano desde el año 75 hay democracia. El pueblo participa. El arte ya no es patrimonio exclusivo de las élites. Como ejemplo, recojo de una anuncio en la prensa diaria esto:

El tema también trata de la muerte. Vista aquí como ejemplo de vivacidad empresarial. Toda Galicia é a terra da chispa. Pero de este principio económico también les había algo en el túmulo del Andrade, que suponemos magnánimo por el dispendio económico para realizar el sepulcro con yacente. No dudamos en atribuir cualidades morales al sepulcro del Andrade"o bó". El malo fuera un hermano llamado Pero Pardo de Andrade (un cavaleiro de verdade podemos leer en la sencilla lápida en Monfero,, pero sin tantos posibles) que tuvo la ocurrencia de conspirar contra Castilla aliándose con los portugueses.
Iconografía prosaica.-
Imos ver: el tanatorio ocupa media nave industrial con lo que reafirma el eterno vínculo entre la muerte y el negocio. Los muertos están igual de bien en una nave industrial que en un claustro....hay que pagar en ambos casos.
Lo que me llamó la atención, dónde descubrí el duende, la magia fue al leer la cartela que anuncia la "Inauguración", buscando el favor de los augures paara la empresa, que podría ser una discoteca. Para los que no lo sepan, los augures eran sacerdotes. Si les pagabas bien te bendecían lo que fuera.
Pero lo jevy viene después cuando se explica que la inauguración irá acompañada por una invitación en la que se degustará un vino español acompañado de un aperitivo. Sólo falta el nombre de la orquesta que amenizará la sesión vermouth. Esto de los tanatorios quieren quitarle el patetismo a la muerte que siempre tuvo. Me mosquea lode invento importado. No me mola.
No obstante comprendo que alguien diga:
-y para esto estudió el nota éste.
Pues sí, para esto estudié. Así lo quise. Saber es, incluso, desandar .