¿Qué es el espíritu olímpico?.-

Para responder a la enigmática pregunta, debíamos actualizar nuestros conceptos -siempre con la historia- y ver que, tras ese nombre; Olympia se esconde una de las primeras operaciones exitosas de marketing comercial de la que tengamos noticia. Y, reivindico a los griegos como excelentes comerciantes. El hecho lo merecía. Se empezaron a celebrar unos juegos en la susodicha polis en el 776 aC que rivalizaran con los Juegos Píticos que se celebraban en Argos. Enfrentamiento Barcelona-Madrid. De entrada, ya vemos rivalidad económica, que es la espina dorsal de lo que quiero defender en estas reflexiones.
Para amolar, con motivo de celebrar una victoria sobre los persas, se le encomendó a Fidias -hombre de sacro recuerdo, aparte de ser un tipo que cotizaba- la realiización de una estatua de Zeus colosal, quizá sobre 20 mts. Y agárrense: crisoelefantina, de oro y marfil que estuvo en los primeros lugares de todas las listas de las maravillas del mundo, incluso cuando desapareció. Es duro, pero también el arte se mueve por motivos económicos. ¡Que se lo pregunten a Barceló!. Es un ingrediente del mercado. Si quien esto lee cursa BAC, no se sienta ofendido. Yo también tuve chispas en la mirada.
Todos los historiadores están de acuerdo en que la razón por la que la Hélade no constituyó en su momento una potencia hegemónica fue porque nunca hubo idea de que los griegos se consideraran, a sí mismos, como una nación. Eran ciudades-estado autónomas, con el acierto que cuando se sentían amenazadas por un enemigo exterior, por ejemplo los persas que eran los primos de zumosol del momento, se hacían una piña. Efectiva realmente puesto que teniendo mucho menos ejército, les dieron varias malleiras: Matathon, las Termómilas, Platea, Salamina...etc. Y yo, cuando leo las extrañas alianzas de los afganos, pienso en esto. Sin atreverme a profetizar.
Pasamos ahora al momento del "descubrimiento" del barón de Coubertain, que curiosamente coincide en el tiempo con el "descubrimiento" de Lord Elguin, embajador inglés que, obsesionado por la belleza enfermiza de aquellas esculturas que adornaban los templos, puso rápidamente a trabajar a unos picapedreros a los que encomendó la tarea de quitar tanta belleza de manos de aquellos rústicos ignorantes y llevarla al British Museum donde se "pondría en valor". ¡La flema inglesa!. Lord Byron también andaba por allí. No hace falta ser muy perspicaz para desconfiar de toda esta pandilla de lords y barones. Y lo que es la ostia, en el año 2010 siguen allí. Los que serán modelos imperecederos para cualquiera que se quiera dedicar al arte.
Y ahora entro en lo más delicado. Hoy esto debía ser un panegírico de un hombre que murió ayer. La muerte de cualquier hombre -miembro del género humano- es siempre trágica. Pero el amor a la verdad me obliga a hacer unas consideraciones.
No se puede olvidar que el sr Samaranch fue, al menos por tres veces miembro de las Cortes de Procuradores franquistas. Creo que también ocupó la alcaldía de Barcelona. Y considero que eso nos lleva a una conclusión:
- el sr Samaranch no era tonto y fue activa su particiación con el régimen.
Considero que su acción en el COI fue una continuación de su trayectoria. Lo decían en las noticias de ayer: Samaranch quizá fue el español -con permiso del duque de Alba- más influyente. El COI es una empresa en la que trabajan bastantes miembros de la familia real, que andan sobrados de saber dónde colocarse. Y eso debería de bastar.
La cantidad de pasta que genera el nombramiento de una ciudad u otra, los objetivos criterios de evaluación...hacen que el sospechar de lo que es el "espíritu olímpico" resulte bastante chungo. Pero siempre fue igual: un tema económico-empresarial. Eso sí; de una magnitud que te cagas.