Las declaraciones de Monseñor.-
Seguro que saben que me refiero a monseñor Camino en relación a la propuesta que sale desde dentro de la Conferencia Episcopa relativa a la posibilidad de negar la comunión a los diputados que dijeron sí a la propuesta de Ley del Aborto. Y refexiono sobre cómo la Curia cogió malos hábitos en estos dos míl años en que el mundo les pedía permiso para respirar, para defecar, para amar.
Creo superado el tiempo que negar la comunión era señalarte públicamente como un desarrapado antisistema. Para mí negar la comunión a alguien, significa que ese alguien se pueda apuntar a otra iglesia -las ofertas son variadas-. Ellos siguen en sus trece, se siguen sintiendo infalibles y son hombres (desgraciadamente no puedo decir mujeres), falibles por tanto.
Pero la gente se chotea cuando dicen que el monarca está exento porque es único. Parecer parece que son lunáticos los que hablan. Ahora no hay que tragar. Saben perfectamente que la monarquía con eso de que es elegida por Dios, es su socio.
Pero me es imposible no traer a colación la transustanciación y la consustanciación, que tantos problemas trajeron al presbítero Martín Lutero, hombre que montó un cisma cuando clavó en la puerta de la iglesia de Wittemberg sus 95 tesis.
Pese a todo lo que digo soy cristiano, como Lutero también lo era. Católico es otra cosa