El cura gígolo.-
Este post es una apuesta personal de que lo dicho hasta ahora del variopinto confesor que presume de 15 cm para inocular felicidad, tanto a él como a ella, es todo una falsedad. Que nadie piense que me contrataron como abogado, principalmente porque dejé los estudios de Derecho en el primer trimestre del primer curso.
Lo primero que me viene a la cabeza es que me cuesta entender que pueda haber alguien tan gilipollas, tan ridículo, que atentando contra todo atisbo de inteligencia, se fotografíe metiendo barriga en la propia sacristía. El clero nunca fue tan explícito. No promociona a los tontos. Y esto debiera estar presente cuando nos ponemos a juzgar.
Vamos a dar crédito a la noticia de que hay un desfalco a cofradías de 17000 €. Pero a continuación sin presentar prueba alguna, dicen que se los gastó en líneas eróticas y paginas web no recomendadas para menores. Pero no veo lo sobrenatural por ningures; en este país se roba bastante. Hasta está bien visto.
Después se presenta como prueba de cargo que puso en e-Bay a la venta un cuadrio piadoso del siglo XVII. Me sorprende que la sociedad española se alporice de que los curas dispongan del patrimonio que tienen más a mano. Ahora que Dios no povee tanto. No obstante en e-Bay nadie pide escrituras de propiedad. Yo mismo tiro unas fotos de la Catedral de Lugo y la pongo a la venta. Y si me la compran....
Produce mosqueo que no se sea consciente que cualquiera pudo tomar la foto del párroco y su personalidad para suplantarla en Internet . Está habiendo varios casos últimamente, y nos los vociferan.
Apelo, en definitiva, al sentido común, estrañado de que los que debían hablar, callan. Incurriendo así en el pecattum taciturnalis. Nunca olvidaré los años en el Seminario.