El agua de Lugo.-
No es mi inención largar sobre el prestigio que tenían dentro del ejército romano los localizadores de acuíferos de calidad que emitían informes para que los que se dedicaban a establecer campamentos y oppida diversos los tuvieran en cuenta. Y es que siempre estoy con lo mismo. Era lo más importante, junto con el aspecto defensivo. El buscar buena agua para beber no por ser un hecho primitivo deja de ser interesante. Pues agua es el elemento que más precisa nuestro organismo. Y el estado de él dependerá de la calidad de las aguas.
Pero lo dicho; eso es primitivo. Eso era antes . Hoy la ciencias avanzan que es una barbaridad. Hoy con el cloro todo está arreglado. Al menos eso dice nuestro Concejal de aguas, que por ende es médico. Don Lino González Dopeso proclama por activa y por pasiva que nuestras aguas son salobres. No niega , sin embargo, que pueda tener un saborcillo.
Es una injuria hacernos pagar a los ciudadanos de Lugo a precio de oro un agua de pésima calidad, pues no hay que olvidar que el cloro mata a las bacterias, solamente. En cualquier caso, los embotelladores de agua se frotan las manos.
Vamos a morir fruto de nuestra propia soberbia, porque cualquiera de Uds, el Pocero o cualquier benigno protector promotor inmobiliario pensará ¡qué gilipolleces dice el nota éste!. En nuestro mundo maquinista se montan urbanizaciones, campos de Golf dónde sea ... y ya se llevará el agua. Estamos equivocándonos en las prioridades.
Mi hermana, que no sabe mucho de Química -como el Dr Dopeso-, hablaba el otro día con una compañera de trabajo:
- Mira Maripuri, cómo tengo el pelo. Tengo que comprar otro champú.
- Non, do champú non che é, éche da auga.
Si hace eso en el pelo, no quiero imaginarme lo que hará por dentro. Porca miseria !!.