Mi opinión sobre lo de Lorca.-
Respeto profundamente al señor Ian Gibson pero mi opinión particular difiere en este caso de la suya, sustentada para mí en un flaco andamiaje argumentativo.
Cuando el cráneo de Federico García Lorca fue atravesado por la bala, no murió el poeta, cosa imposible pues es conocida su inmaterialidad. Murió el hombre. Murió un hombre. Fue una de las miles de muertes que tuvieron lugar, en la atrocidad aquella. No sé, pero tengo la impresión de que Federico estaría conforme por compartir fosa anónima con unos compañeros anónimos. Insisto, él no buscaría protagonsimo. Es una opinión.
Por otra parte creo que hay que respetar las soberanas intenciones de su propia familia.
Me parecen muy bien logros de la Ley de Memoria Histórica en lo tocante a exhumar cadáveres de las cunetas y enterrarlos como es debido. La situación actual es aberrante para la dignidad humana. Da canguelo pensar que la iglesa fue cómplice de esto durante 50 años.
Pero pienso que de ahí a horadar media Granada buscando a un hombre hay abismos.
Daba mi parecer.