iTunes.-
Me sosiego al oir el alboroto que versa sobre la inmediata acción del Gobierno encaminada a cerrar, vía expeditiva, páginas web que vulneren derechos. Con lo cual recuperamos el papel protector tradicionalmente reservado a los estados. Bueno pues el caso es que hay gente que manifiesta en la vía pública su disconformidad. La plebe no entiende y las cosas se hace por su bien.
Entre éstos derechos está la propiedad intelectual, -reconozco que me lía un poco este nombre- . Pero yo, optimista, confío que también contendrá otros derechos. Ya puestos.Me refiero a cosas más pedestres, como el vulgarmente conocido como hurto. Y yo he sido objeto de uno. Viendo y oyendo a De la Vega, estoy convencido que los deseos de justicia por parte del gobierno son sinceros. Llega con mirar la situación de los que se quedan sin trabajo y son amparados por el gobierno. Aunque hay que reconocer que fue un poco excesivo presentar dichas medidas portando un antifaz y a la cintura, el sable.
Pido que se tenga esto en cuenta si esto llega a las altas instancias. Estoy con el Gobierno y la SGAE a tope. Por lo que estimaría en que consideraran la siguiente cuestión que refiero en la siguiente premática.
En cierta ocasión me puse en contacto con el Doctor y musicólogo Dr Carou para satisfacer una de mis curiosidades, bastante variopintas. Inquirirlo sobre "L´incoronazione di Poppea". Él me contestó informándome sobre la época y el autor, un tal Monteverdi da Cremona. Puso a mi disposición una estupenda grabación de la coleción Das Alte Werk dirigida por Nikolaus Harnoncourt. A mí todo eso me era igual; yo sólo buscaba deslumbrar con mi erudicción tombolera a una giovinne, con la declarada ansia de yacer junto a ella. Es para lo que vale el arte.
Por lo demás, la citada ópera resultó ser un tocho infumable de 3 cds. Ya en el primer acto, un personaje se rebela diciendo que está harto de pringar guardias protegiendo las felonías de Nerón con Poppea de los ojos de Octavia: Grita, en el atto primo "Sia maledetto amor, que le den a Poppea, a Nerone e a la milizia". Esto en su época debíó considerarse una llamada a la sedicción. Tal vez fuera una sesuda reflexión de Giovanni Francesco Busenello, autor del libreto. Casi por la misma época había un manchego en nuestras tierras que se atrevía a valorar la influencia de lo clásico. Menos mal que el autor de Historialago nos aclara que en la época de Shakespeare, Cervantes o Monteverdi no tenían ni puta. Y punto.
Yo sigo..... Recién había descubierto la creación de listas de reproducción en la biblioteca en Windows Media Player. Es que las técnicas avanzan que es una barbaridad. Grabé en el equipo la musica con el cariño de un copista medieval los tres cds. Lo hacía cosnciente de que el que todo lo ve argumentaría eso en mi defensa en el Juício Final. Pues solamente él tenía acceso a los secretos de la scriptoría. Corroboré la existencia de ese personaje, pero no era el que pensaba.
El asunto es que un día descubrí que no estaban las portadas scaneadas de los 3 discos. Rápidamente busqué culpables: mi hermana, que era la única persona con la que compartía el Pc. También barajé la posibiidad de que, inconscientemente, los mandara a la papelera de reciclaje. Pero miraba una y otra vez y nada. Al final terminé por aceptarlo resignado como una jugada del destino, contra mi actitud disoluta.
l´ho dimenticatto, que es como en Italia se dice lo habia (realmente lo he) olvidado cuando el azar quiso que al recorrer las páginas del web, auténticos oasis de libertad topara, casualmente con un sitio de gratis instalación desde el cual podía descargar música, incluso música rarita -que es la que a mí me va- como ya se imaginara el lector. La página estaba avalada por uno de nuestros mayores referentes éticos: Apple. Nombres que están haciendo lo indecible por nuestra cultura. Fieles continuadores de las tradiciones que en la Vieja Europa asociamos a los apellidos Medici, los Rotschild, la Fundación Caixa Galicia, la Fundación Barrié, etc.
El programa en cuestión se nominaba iTunes. Me oblgó a esperar 15 minutos mientras se cargaba por primera vez el chollo con sus 133 Mb. Cuando al final se me instaló en el Pc clicko al azar y me sale una biblioteca con cuatro tonterías que tenemos grabadas mi hermana y yo. Andres do Barro, Amy Whitehouse, Edith Piaf, un Requiem de Mozart y, no podía creérmelo, dos iconos con el subtitulo "L´incoronazione...". Clikco y suena esa música irrepretible. llena de trompetas, violas, lombardas y chirimías. Hic situs est!!. Estaba allí, pero eso quería decir:
-Que alguien sin mi consentimiento habia accedido a MÍ pc y habia copiado la musica que le pareció interesante. Pero no satisfecho con copiarla la borró. Y tenían el morro de ofrecerme comprar el disco que yo tenía grabado.
Repito, yo nunca tuve instalado el programa iTunes. Sólo me explico lo acaecido definiendo el hecho como puto robo. Ya temblarán cuando el gobierno dicte el cuerpo de la ley. Yo aguardo pacientemente para poner la correspondiente demanda.
¡Por los derechos de los usuarios de Internet!.