Heroes.-
Pertenezco a un país con un ejército que no se merece. Ejército al que el pueblo no entiende en sus objetivos, básicamente que giran alrededor del concepto de la defensa del suelo patrio. Un moderno diría que no comunica bien sus logros.
Ha tiempo que asistimos a las insanas chuflas de aquel que comenzaba su relato mítico "con el viento solano y al alba..." Quien hablaba era el sr Trillo sobre la transcendental reconquista de la Isla Perejil de las manos de los moros. La gente no entendió que este gloriosa gesta bastaba por si sola para olvidar lo que cuentan que pasó en Turquia con unos forenses borrachos empeñados en rendir cuentas a la sobria autoridad nacional en ...TURCO. Y claro, no se enteraron de nada. Hablaban de un avión siniestrado. Él juró que no tenía nada que ver...y eso debería de llegar. Aunque no faltaron tisquimiskis que hablaron de la nulidad de tal juramento pues éste no había tenido lugar en lugar sacro, como por ejemplo sta Gadea. No obstante él juró que no tenía nada que ver con procesos irregulares. Y hay que creer a un jurídico de la Armada, que por ende hace de costalero en las fiesta de su Cartagena natal. Y como creyente, es sacrílego pensar que miente.
Un intermedio fue aquel en que el simpático sr Bono explicó como unas ráfagas de viento afgano se habían tragado un helicóptero último modelo con su tripulación. Es que el viento afgano...Voces de los ocupantes de otro helicóptero hubieron de ser acalladas pues inventaban explosiones previas. El Ejército sabe tratar con determinación estas cosas. Y ahí tenemos el ejemplo del Cabo Gago.
Lo que es el ejèrcito se lo voy a tratar de definir brevemente. Cuando hice la mili, en mis tiempos era obligatoria, había un teniente muy leído, se decía que tenía varias carreras. Un día trató de explicarnos uno de los misterios de la Santísima Trinidad, pues el ejército también recurre as veces a cuestiones de fé. Así nos expuso como el soldado es un ciudadano amparado por la Constitución lo cual no obsta que cuando alguien preguntaba en exceso lo mandara hacer planchas, miles de planchas. Ustedes no le ven al asunto algo mistérico...?.
Pero ahora son los 13 talibanes que el Ejército Español, siguiendo el riguroso protocolo de enfrentamiento abatieron porque estos tipos violentos querían defender no sé que paso en su propio país, ¿dónde se ha visto tamaña desmesura?. Esto dice la ministra Chacón, que cada día parece más una mujer de película de terror. Y al día siguiente tropas alemanas de la Otan se ven obligadas a actuar cuando un grupo de estos terroristas ROBARON COMBUSTIBLE Y LO ESTABAN REPARTIENDO ENTRE EL PUEBLO cuando "los nuestros" -todo tiene un tufo apestosamente peliculero- se vieron obligados a bombardear. Resultando que no disponían de bombas inteligentes para que discirnieran entre quienes eran talibán y quien civiles. Murieron todos. Su fanatismo islámico -me niego a decir islamista-. Mataron a todos. Destruyeron el combustible. Estos salvajes no se enteran de que estamos allí para instaurar la democracia. Nosotros y cien mil soldados más.
Tampoco entendió el pueblo español las novedosas libertades que traía consigo los Dragones gabachos. Estamos alllí por su bien. Cuenta Terry Jones que Julio César fue nombrado antes de bello gálico defensor de los galos como algo humanitario. Pero estos bárbaros no entendíeron que para defenderlos primero era necesario exterminarlos. A casi todos, salvo los de la aldea de Asterix y Obelix.
Los bárbaros hoy en día son la gente con fe islámica -me niego a decir islamista- y el único motivo que tengo para poner esto es constatar que el mundo siempre fue igual. Unos arriba, jodiendo y otros abajo, jodidos. Y nadie parece enterarse de las paupérrimas condiciones de vida en las que sobrevive esta pobre gente. Gmte que matamos en su propio país. Aguien podría pensar que los estamos invadiendo. Cuando allí murió una chica vecina, de Friol, la pregunta me asaltó: qué cojones hacemos allí?. Aún no lo sé.