El caso del cabo Gago llega a su fin.-
Ya no recordarán. No les reprocho nada, pero les pido que sigan y, si es menester, corrijan la sucesión de hechos que yo tengo archivado:
-Hubiera un grave accidente en una base militar, quizá en Ferrol.
-Murieran reventados dos soldados-mecánicos al estallar una de las calderas del buque.
-El tema se convierte en un debate,más o menos público, sobre las condiciones de seguridad en las que trabajaban.
-Un militar que acompañaba a los muertos se pronuncia.Dolido porque esos muertos habían sido sus amigos.
-Su pronunciamiento se convierte en rápida acusación en la que se demandan mayores controles de seguridad. Esto se veía venir.
-Entonces en la cúpula del Ministerio, que no suele protagonizar estos desagradables avatares de muerte, se produce un relevo.
-Zapatero, como buen calamar , hace un polémico nombramiento. Pone a mandar en el Ministerio de Defensa a una joven ... preñada. Vuelta a la iconología del poder.
-Una de las primeras decisiones que toma, para evitar el guirigay, es declarar firme la sentencia ejemplarizante del Cabo Gago.
-Lo condenan y él y su familia protestan, pues creen injusto el castigo.
-En un acto novelesco, la madre del Cabo llega a pedir la intermediación de la Reina en el affaire, aprovechando una visita de ésta a la ciudad departamental.
-Y entonces viene lo peor. Al Ministerio le falta tiempo para desfacer el entuerto. Quizá no se halla seguido un escrupuloso respecto a las leyes. Al final reculan de la peor manera posible: que la sentencia está en suspenso, pues es necesario un informe psiquiátrico .
-Y la imagen de una Ministra de Defensa preñada presidiendo el desfile de las Fuerzas Armadas, ¿qué dice usted que iba a cambiar?
En su día me llamó la atención del affaire. Los capitostes, ignoro si políticos o militares, tomaban en aquel momento represalias con alguien que estaba dolido por la pérdida de dos amigos suyos como consecuencia de la explosión de una caldera. Explosión, según decía él, el cabo Gago, evitable. Y estamos a falar dun país que conta na súa lexislación cun apartado especial que ten que ver ca Seguridade e Prevención dos Riscos Laborais. E a eso apelaba o cabo Gago, non desvelaba segredo militar algún.
La cuestión de fondo era el material obsoleto, impericia de quien manda la acción...pero nadie lo mencionó, por ser eso palabras mayores, que cuestionarían la madre del cordero.
El caso es que todos conocimos a la madre el cabo Gago, que ante la injusticia que estaba sufriendo su filliño, no dudó en romper el cordón de seguridad, aprovechando una visita de la Reina, y entregarle una carta. El gesto tuvo repercusiones: al cabo Gago le fueron levantadas todos las, injustamente aplicadas, represalias. Pero el proceso seguía adelante.
Meses después que yo le dedicara un post, me entero hoy de que ha sido inhabilitado totalmente para seguir trabajando en la Armada, cosa que intuyo, le gustaba. Un soldado jubilado prematuramente, pues no llega a los treinta. No me gusta. No lo veo un gesto noble, ético,
El caso es que las declaraciones hechas en su día por el General Navarro, con respecto al Yak-42 guardan relación con las justificaciones legales con las que quieren esconder lo que hay detrás del caso del cabo Gago. Y la verdad concluyo que buenos vasallos exigen buen señor, y creo que esta vez no fue el caso.